12.6.08

AMARA

Una primavera en tu portal
para estos ojos míos de cuarzo, vida
vida, vida, vida
que nos viene a recibir
cuando el tiempo parece venir de vuelta.
Me pregunto cuántos de todos los regalos
que traes amarrados en tu mirada
daremos abasto en nuestras manos,
mientras siento como saltan las comparsas
eternas, puras, insoslayables de tu vigor,
y tu gran alma en cuerpo pequeño.
Mi amor, mi amor,
vuelan en la ronda tus manos tiernas y tus pies desnudos
ávidos de andar por los nuevos caminos que para mí son huellas
reflejo, estela de sonidos marinos.
Y son tantos los zorzales que se avecinan a tu árbol a cantar,
devolviendo sonrisas y flores nuevas,
y un candil entre el ramaje son tus brazos abiertos, agitados de alegría
y nuevamente tus manos,
que apoyadas en mis hombros y mi pecho de ramaje profundo,
buscan ciegamente el rasgo puro del amor:
la vida, la vida, la vida.